Por fin ha llegado el mal día (aunque tampoco ha sido tan malo) ese que simplemente no vas como esperabas y te vienes un poco abajo. Pero son muchos kms en la cabeza para saber perfectamente cómo llevarlo y entenderlo.
Han salido 95 kms y visita a Fuente Reña, (la intención era hacer la ruta de las dos fuentes, subiendo también a la Fuente Brezal en Canencia, pero al final del pueblo, tenían la carretera cortada y no he llegado) he bebido de mi agua preferida y fresca y me he tomado un minuto para respirar y mirar, y allanar mi cabeza. Brevísimo, el tiempo de inspirar solamente.
En el ciclismo, todo debería ser fluidez y equilibrio y esa es la clave que hace que los más ligeros suban, los más relajados bailen sobre los pedales y no parezca que hay dolor, que todo se encadene en círculo y en cadena y el esfuerzo sea sólo la continuidad del aire.
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