Hoy era un día de descanso, pero al final no lo ha sido tanto, se ha pasado volando, entre trabajos y horas que se caen. Mira que horas, mira que día, mirad lo que hace este hombre sin hombre y con nombre de poeta.
Son las 23:59 y aún tengo los gemelos muy cargados pese a haber estirado. Están tensos, como rocas negras y grandes que se quedan en mitad de un río que en primavera sufrió crecidas. Sólo pienso en la cama y que mañana sea leve y se deje tocar algo.
Sin descanso ni recuperación no hay ángulo recto en el escalón de la escalera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario